lunes, 18 de enero de 2016

Mesas de filosofía y ciencia aplicada a videojuegos. Ciclo: Metal Gear Solid



Por: José Ángel Garfias Frías.
Así como en la Finisterra realizamos mesas de análisis de animación; no podíamos dejar de lado a los videojuegos como nuestra principal línea de investigación. Así que en una dinámica similar, a partir de este semestre realizaremos mesas de análisis de videojuegos teniendo como hilo conductor a las principales sagas de videojuegos, en donde se espera analizar en cuatro sesiones las versiones de videojuegos mas representativas de las sagas y comprender la forma en que fueron realizadas y su impacto en la actualidad.

El objetivo de estas mesas es el análisis de videojuegos contemporáneos poniendo énfasis en los elementos narratológicos, diseño de personajes, sistema de juego y escenarios. Los cuáles crean un concepto en el videojuego, que a la postre se han vuelto parte de nuestra cultura.

Para dar en banderazo de salida de estas mesas de análisis, había que seleccionar una de las sagas de videojuegos más importantes y representativas de la industria. Una que tuviera mucha profundidad y desarrollo y que sea considerada un gran fenómeno social. Con un personaje bastante representativo y carismático y que detrás de esa saga de videojuegos estuviera involucrado un equipo de desarrollo con gran creatividad. Dicho lo anterior, la saga de videojuegos seleccionada fue la de METAL GEAR.

El ciclo se inaugurará con el análisis de Metal Gear Solid la saga de videojuegos más importante en los últimos años. El objetivo será revelar los contenidos presentes en esta obra, las características particulares de su autor Hideo Kojima y el impacto que ha tenido en el mundo.

Se harán cuatro sesiones, cada una de ellas enfocándose en algunos de los videojuegos más representativos de la saga.

La primer sesión se centrará en los videojuegos. Metal Gear Solid y Metal Gear Solid 2: Sons of liberty. En el caso del primero la discusión se centrará en el estilo cinematográfico propuesto por Hideo Kojima, gracias al manejo de nuevas tecnologías multimedia, sin duda éste es un videojuego que cambió la manera de concebirlos. En el caso de Metal Gear Solid 2, la discusión se enfoca en el cambio de personaje, y la gran expectativa creada por el videojuego que se lanzó al mercado en el límite del siglo XXI, cuando había altas expectativas en el futuro inminente.

La segunda sesión abordará los que quizá sean los mejores videojuegos de la saga. Metal Gear Solid 3 es una obra maestra para Playstation 2, tanto por su ejecución técnica, como por su narrativa más profunda aún que la anterior. Y el caso de Metal Gear Solid 4: Guns of the patriots, es uno de los títulos mas representativos de Playstation 3; su temática es compleja y bastante retorcida y significa el final de la saga a nivel narrativa. Estas sesión es bastante nutrida y compleja.

Para la tercera sesión, nos enfocaremos en la última versión de Metal Gear Solid: The phantom pain, y Ground Zeroes. Es uno de los videojuegos contemporáneos más complejo y de larga duración. Cambia el sistema de sigilo a un sistema de mundo abierto que permite flexibilidad y desarrollo en las misiones.

Y para la sesión final, haremos un repaso de los videojuegos de Metal Gear presentados en otras plataformas, desde los de NES hasta las versiones portátiles y spinoff. Con esta sesión pretendemos dar un cierre al tema de Metal gear.

Las sesiones estarán acompañadas de material audiovisual. Y ponentes que nos darán su punto de vista y reflexión de estos temas.

La sede de estas mesas de análisis de videojuegos será la Sala Fernando Benítez, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, revísenla:

Mesa 1. Metal Gear Solid 1 y 2. Martes 23 de febrero de 2016. 13:00 hrs.

Mesa 2. Metal Gear Solid 3 y 4. Martes 29 de marzo de 2016. 13:00 hrs.

Mesa 3. Metal Gear Solid 5. Martes 26 de abril de 2016. 13:00 hrs.

Mesa 4. Metal Gear en otras plataformas. Martes 24 de mayo de 2016. 13:00 hrs.

Los esperamos.

viernes, 15 de enero de 2016

Y se hizo la lucha…

Por: Alberto Alejandro Meza.

Pues otra vez ando por aquí, escribiendo acerca del rudo deporte de las máscaras y las cabelleras. Pues bien, ya hemos platicado de porque la lucha libre mexicana es un fenómeno cultural de gran importancia en nuestro país y hemos explicado el porque la lucha libre es realidad y fantasía al mismo tiempo.

Pero no siempre fue así, la lucha libre tiene 82 años cómo deporte profesional en México, pero se tienen registros de que ya había lucha muchos años antes, claro que era muy diferente a lo que estamos acostumbrados, o muy diferente a las luchas de “El Santo” y “Blue Demon”; no había un ring, no había campeonatos, no se apreciaban luchadores enmascarados y por lo tanto no existía el “mascara contra cabellera”, no se podía ver a un wey volando desde la tercera, es más ni siquiera andaba el cuate de las “¡totas, totas!” o el señor de las chelas.

La lucha en México en el siglo XIX era algo muy distinto, los inicios de la lucha en nuestro país también son capítulos de nuestra historia dignos de tomarse en cuenta para hacer una investigación mas profunda al respecto, por lo tanto los invito a viajar al pasado y saber cómo es que la lucha llega a nosotros y cómo al pasar de los años se va desarrollando la construcción de este deporte como símbolo cultural mexicano y así tener un contexto histórico temporal y simbólico de este interesante objeto de estudio que es la lucha libre mexicana.

El encuentro gladiatorio o combate cuerpo a cuerpo ha estado presente desde el inicio de la humanidad y el surgimiento de las primeras civilizaciones, ya sea con la finalidad de ganar territorio o con la intención y necesidad de mostrar superioridad ante otros pueblos y animales. El combate del hombre contra un semejante ha sido y será siempre una condición humana. En otras palabras al ser humano siempre le ha gustado agandallar o ponerle en su madre a otro cabrón con cualquier pretexto.

El origen de la lucha libre se remonta al siglo VIII A.C. en la Grecia antigua donde incluso el mismo Platón la practicó en su juventud, o sea que este gran filósofo griego cuando era chavo era madreador.
La lucha despertaba gran entusiasmo, los gladiadores debían demostrar preparación y pasar un examen para participar en los encuentros, luchaban desnudos (afortunadamente en nuestros días no salen así) y untados en aceite para mostrar la belleza y perfección del cuerpo, por lo que se les prohibía el acceso a las mujeres. Una figura atlética, bien formada y preparada era la condición básica.

Por el momento no ahondaré en mucha información que existe acerca de la lucha en la Grecia antigua, hay muchos datos y descripciones muy interesantes, no deseo saturarlos de información, que aunque es muy importante, lo dejaré de lado por ahora y en columnas posteriores iré explicando cómo y que tipos de luchas existían en los tiempos de Platón.

Pues bien, esta lucha que se practicaba en Grecia hace un chorro de años, era con el fin de agradar a los Dioses, también tenía el objetivo de competir entre atletas y por supuesto ser utilizada a manera de defensa personal, sobre todo por los ejércitos, ya que si por weyes en plena batalla perdían su espada, su lanza o escudo, los soldados tenían los conocimientos y preparación suficientes para tronarle un brazo, una pierna o el cuello a mano limpia a un par de pendejos enemigos antes de ser atravesados por una espada.
Algo en común que tienen la lucha en aquellos muy lejanos días con la lucha libre actual es que ya existía un público que asistía a presenciar los combates.

La lucha, cómo disciplina de defensa personal, es adoptada y fusionada con otras artes de defensa en la antigua Roma (de ahí el nombre de grecorromana), poco a poco con el paso de los años, muchas culturas van adoptando la lucha, pero no cómo competencia, cómo ya lo mencionaba anteriormente, era defensa personal, sobre todo para sus ejércitos. Incluso en nuestro país en épocas muy distantes, los aztecas practicaban ya el encuentro gladiatorio.

En el esplendor del Imperio Azteca, durante los festivales en honor a Huitzilopochtli, los guerreros mexicas celebraban maniobras y simulacros de batallas campales para mostrar al pueblo y sus gobernantes sus habilidades y capacidades guerreras que servían como entrenamiento además de divertir a los espectadores. (¿Ven? También aquí ya había gente que asistía a ver las madrinas) junto con el llamado sacrificio gladiatorio, formaban las dos modalidades del combate cuerpo a cuerpo que practicaron los aztecas, en esencia, se compartía el hecho de enfrentar a los prisioneros ante rivales superiores, así como la realización de combates del tipo de exhibiciones deportivas, las cuales funcionaban como entrenamiento y con las que se rendía culto a las deidades, costumbre similar a la de los griegos.

Ahora bien, la transformación de la gladiatura de evento ritual a espectáculo deportivo adoptó elementos de otros países, tal es el caso de un concepto fundamental para entender el significado de la lucha libre, y este es el principio de la no resistencia y del cuidado del otro, que se constituyeron en uno de los pilares básicos de este deporte, los cuales se aplican en el momento en el que el luchador se rinde, en el instante preciso en que se encuentra la contrallave para zafarse de su oponente, o bien cuando da la apariencia de que espera al otro y permite todo sin meter las manos con lo que se puede pensar que el asunto está arreglado. El principio de no resistencia implica no utilizar la fuerza bruta que podría conducir a una fractura o lastimadura sin sentido, la finalidad no es provocar un daño ex profeso:
El principio de la no resistencia que hoy se maneja, es una condición de la lucha que se remonta al pasado japonés. Tiene sus orígenes en una técnica de combate denominada Jiu-Jitsu, creada por los monjes Lamas para defenderse de los asaltantes y de problemas de los caminos. El Jiu-Jitsu se basa en un conjunto agarres del cuerpo y golpes en los que se utilizan manos, dedos, codos y pies. Uno de sus principios básicos es el de la no resistencia, es decir, a la fuerza no se aplica la fuerza sino la inteligencia. Esta regla se aplica a partir de una leyenda antigua:
Se cuenta que un monje anciano solía entregarse a la meditación paseando por el campo, un día de crudo invierno, en el que la nieve alcanzaba metros de altura, se dio cuenta de que las ramas gruesas de los árboles se quebraban con el peso de la nieve, porque oponía su propio peso y además no tenía elasticidad como las ramas delgadas que solo se doblaban y recuperaban su posición cuando se libraban de la nieve”.

El principio de no resistencia hace la diferencia entre quienes practican la lucha libre y aquellos que sólo combaten de manera violenta o a lo pendejo. Para el luchador es importante saber aplicar una técnica, pero es aún más importante saber recibir el castigo para no salir madreado. Por ello, la lucha libre requiere de años de preparación para que además de evitar las lesiones por los castigos y llaves, el combate se vea vistoso y lucidor ante el público.

Como técnica de combate, el Jiu-Jitsu formó parte del entrenamiento y preparación de algunos luchadores. En su preparación, el luchador exige aprender el manejo del cuerpo, si se lanza de las cuerdas no puede titubear, ya que una duda puede resultar en una lesión de gravedad que lo mantenga fuera mucho tiempo. A veces cuando algún gladiador prepara un salto desde la tercera cuerda, cae sobre otro o parece que el oponente lo espera, porque guardan una conciencia de dependencia y de protección mutua, por ello tratan de amortiguar el golpe, aunque lleven las de perder. La no resistencia y cuidado del otro, se convirtieron en el germen del espectáculo. En otras palabras podemos definir “el principio de la no resistencia” cómo “Flojito y cooperando”.

Pero… ¿Qué pasa en México? ¿Cómo llega la lucha libre?
Pues bien, en tiempos de Maximiliano, había ya exhibiciones de lucha, nada parecido a lo que conocemos, eran exhibiciones de fuerza cómo cargar objetos muy pesados, jalar carretas llenas de troncos o retar al público asistente, se subía un luchador a un escenario (Muy parecido a un ring) y si alguien del público le aguantaba determinado tiempo sin rendirse, correr o quedar inconsciente, se ganaban un varo, o incluso los retos eran hasta de tres espectadores contra el luchador, pero aún no se veían encuentros entre dos luchadores.

Entonces comienza la Lucha Libre profesional en México.
El mexicano Antonio Pérez de Prian es reconocido como el primer luchador profesional mexicano, tras haber sido instruido por un soldado francés (de los que venía con Maximiliano) haría llamar El Alcides Mexicano. Su debut fue a finales del año de 1860, en aquel entonces luchó contra un afroamericano de nombre Henry Buckel, a quien derrotó. Posteriormente El Alcides tendría otros rivales como un gladiador extranjero de apellido Davis, pero únicamente en combates de exhibición, además realizó actos de fuerza física que ya despertaban el morbo de los aficionados.
Con el paso del tiempo, Antonio Pérez de Prian, se dedicó a enseñar lucha grecorromana a los jóvenes aspirantes de la época porfirista. Lo hizo en el Gimnasio Higiénico y Medicinal ubicado en la antigua calle de San Agustín, el cual había sido fundado por otro inmigrante francés y al parecer también ex soldado de nombre M. Tourin. A este gimnasio se le considera como el primer centro de enseñanza de lucha grecorromana en el país.
En 1910 se crean en México las primeras empresas de lucha libre, que al no contar con un recinto específico para los encuentros, se presentan en lugares como el Teatro Principal. Los empresarios de espectáculos pronto se dan cuenta del negocio y la incluyen como parte de los eventos o complemento de su cartelera. Y cómo siempre el varo es lo que da la pauta para que la lucha despertara mayor interés.

Con programas llenos de luchadores extranjeros traen a México al Conde Koma y al japonés Satake Nabutaka. Los choques resultan un espléndido negocio, así como un excelente espectáculo con una impresionante respuesta por parte del público asistente, lo que demandaba espacios para su exhibición. Más gente querìa ver las luchas.
Es hasta 1924 que Vicente del Villar, propietario del teatro Tívoli, inicia la construcción de una arena de lucha en el fondo de este teatro, llamándola precisamente Arena Tívoli, primer recinto creado para albergar encuentro de box y lucha en México. El espectáculo ampliaba su público y poco a poco comenzaron a surgir más arenas. En 1927 se inaugura La Degollado, propiedad de Jammes Friten, quien para 1930 también inaugura la Arena Nacional, en el espacio que hoy se conoce como el cine Palacio Chino.
En el mismo año de 1930 hace su aparición la Arena Modelo para dar función de box y lucha en un lote baldío, pero su manteado no servía y la lluvia era inclemente con los asistentes, por lo que fue clausurada en septiembre de 1931.

La evolución de la lucha libre es una mezcla de combate cuerpo a cuerpo, artes marciales y espectáculo. Es una revoltura de lucha y combate de otros países y otros tiempos, Grecia, Roma, Japón, Francia entre otros, aportaron algo a la lucha en nuestro país, sin olvidar que aquí le dimos otro sentido, le dimos un toque muy mexicano y una identidad propia que hace a nuestro “deporte del costalazo” único a nivel mundial. Todo esto nos da como resultado el fenómeno social que hoy en día se sigue dando en las arenas y que se ha convertido en una gran industria.
Es por ello que el esquema planteado por la mecánica de rudos y técnicos en la lucha libre mexicana, ha permitido su reproducción por varias décadas sorprendiendo y cautivando a un público que sigue sintiendo la misma emoción en los encuentros actuales de lucha libre, así como aquellos que presenciaron la lucha de máscaras entre el Santo y Shadow ocurrida hace más de medio siglo, y es por ello que ha trascendido como parte de la vida cotidiana y la cultura popular con todas sus leyendas, mitos y héroes.

Estos son los antecedentes de cómo llega la lucha a México, próximamente conoceremos cómo y porque surge ese elemento tan característico de nuestra lucha: La Máscara y por supuesto que no pude faltar un personaje fundamental en la historia de lucha libre mexicana: Salvador Lutteroth González.

Por ahora me despido “Finisterrícolas” Deseando que mi columna haya sido de su agrado y nos leemos la próxima semana.





domingo, 10 de enero de 2016

Cambios en la concepción del mundo. Mesas de análisis de ánime 2016 – 2.


Por. José Ángel Garfias Frías


Con gran éxito se inauguró el semestre pasado el ciclo de mesas de análisis de ánime. En ellas se pretende profundizar en los contenidos presentes en estas producciones, hacer un debate con el público y sacar conclusiones sobre la forma de ver la realidad a partir de la animación.

Para esa mesa inaugural del día 17 de noviembre, la intención era elegir un anime que fuera representativo y muy lleno de contenido, y que además fuera una obra memorable. Para dar inicio a estas actividades sentimos que Death Note era una obra corta con gran contenido que se prestaba muy bien para la discusión, de ahí podíamos abordar diferentes conceptos y temáticas que en el análisis nos permitieron un gran debate que se extendió por mas de dos horas.

El público llenó la sala Lucio Mendieta, un gran grupo de aficionados al anime de diversas facultades de la UNAM, y público en general se convocó para participar de esta mesa de análisis en donde la dinámica era similar a la de los círculos literarios, donde se leen pasajes de libros para después armar una discusión e interpretación de los contenidos. De esta forma, se analizaron los conceptos de Posmodernidad, Justicia, Poder, Legalidad, Política, Injusticia, Amor y Castigo; todos a la luz de diversas escenas tomadas del ánime de Death Note.

Tras el éxito obtenido, viene la segunda parte, armar ciclos de ánime donde se analicen diversas obras a la luz de algún concepto que de cierta forma le otorgue un sentido a la discusión. Death Note se analizó sola, pero en este año 2016, el siguiente ciclo pretende abordarse en conjunto respecto a un tema. El título de este ciclo es CAMBIOS EN LA CONCEPCIÓN DEL MUNDO. Tiene como intención analizar ánimes cuya temática se centra en un mundo que ha cambiado por un hecho sorpresivo que hace a la humanidad replantear las estrategias de vida y buscar una nueva forma de organización.

Cambios en la concepción del mundo nos habla de una vida cotidiana donde se vive de cierta forma, a veces bien, a veces, mal, a veces en paz, a veces en guerra. Es decir, la humanidad conoce y entiende al mundo de cierta forma bajo un paradigma el cual, mediante un suceso fundamental cambia completamente. Y las formas de creer la vida como era hasta ese entonces, cambia drásticamente, y ahora la humanidad debe adaptarse a esa nueva vida con esos cambios y dejar atrás la forma de vida anterior.

No es ocioso tocar este tema en este momento y llevar a la reflexión sobre los cambios, nosotros mismos en la realidad cotidiana de este año 2016 nos vamos a enfrentar a muchos cambios. Conforme se avanza en el calendario diversos hechos están a la vuelta de la esquina: algún día se va a acabar el petróleo y van a cambiar las economías, ya no decir la nuestra; la contaminación está alcanzando niveles cada vez más incontrolables como en China donde ciertas ciudades están en niveles tóxicos; la amenaza nuclear no ha quedado afuera; Corea del norte sigue siendo una amenaza con las pruebas de armas de destrucción masiva hechas recientemente.

En fin, estos cambios en la concepción del mundo se van a analizar a la luz de cuatro animes muy importantes durante el presente semestre. Las obras elegidas para este ciclo son: Evangelion, Attack on Titan, Macross y BT´X. Las razones por las que fueron elegidas son las siguientes.

Evangelion refleja la idea de cambios en la concepción del mundo a partir de los impactos que se dan en diferentes regiones de la tierra con seres conocidos como ángeles que acaban con gran parte de la población en la tierra y que se desenvuelve en una lucha entre estos seres y robots que construyen para combatirlos. Evangelion habla de este cambio del mundo con la llegada de seres extraterrestres que tienen una carga alegórica con religión, pero que también se centra mucho en el pensamiento humano y la psicología. Esta obra era un obligado y aunque, nos centraremos sólo en el ánime, no descartamos hablar de Evangelion más adelante en otras mesas. Pues se abordan tantos temas y conceptos que una sola sesión será insuficiente.

Attack on Titan tiene su cambio de la concepción del mundo con la aparición de los Titanes que de la noche a la mañana se empiezan a comer a los humanos, cambian la forma de vivir y es necesario volver a reorganizarse socialmente. El misterioso ataque lleva a la humanidad a refugiarse en murallas y creando diversas unidades de combate e investigación que es donde se desenvuelven los protagonistas. Después el asunto se vuelve mas político y torcido, pero ya analizaremos que onda con esta serie que pinta para volverse un referente.

Macross es un clásico del ánime, cuyo detonante como cambios en la concepción del mundo se da con la llegada de una nave espacial de grandes dimensiones que corrobora la existencia de vida extraterrestre, lo que también significa una amenaza y la preparación mundial en caso de un ataque alienígena. De esta forma comienza esta “space opera” donde hablaremos de personajes entrañables que pilotean naves que se transforman y de la posibilidad de encontrar vida en otros planetas.

Bt´X es obra de Masami Kurumada, el mismo creador de Saint Seiya, Los caballeros del Zodiaco, y por lo mismo, es una obra menos conocida dado el éxito de la anterior. No obstante, la seleccionamos porque su premisa básica se centra en la tecnología y el cambio en el mundo se da en la amenaza de la humanidad que tiene por la misma tecnología, en este caso “El señor de las máquinas” que refleja todo el poder científico será la figura clave a seguir ante esta siempre latente amenaza de la tecnología.

En fin, esta ciclo de mesas de análisis esperamos que sea de su agrado y para finalizar aquí está el calendario de las cuatro sesiones para que las vayan poniendo en su agenda:

Facultad de ciencias políticas y sociales de la UNAM. Sala Fernando Benítez. Edificio F.

Mesa 1. Evangelion. Jueves 18 de febrero de 2016. 13:00 hrs.

Mesa 2. Attack on Titan. Jueves 17 de marzo de 2016. 13:00 hrs.

Mesa 3. Macross. Jueves 14 de abril de 2016. 17:00 hrs.

Mesa 4. BT`X. Jueves 19 de mayo de 2016. 13:00 hrs.

De esta forma quedan cordialmente invitados. Reserven esa primer fecha Jueves 18 de febrero de 2016 a las 13:00 hrs, para que hablemos de Evangelion. Será espectacular, lo estaremos anunciando. Allá nos vemos. 

viernes, 8 de enero de 2016

Lucha libre… ¿Realidad o fantasìa?... Ambas


Por. Alberto Alejandro Meza.

Nuevamente los saludo “Finisterrìcolas”, con el placer de escribir acerca del rudo deporte de las mascaras y las cabelleras. La semana pasada comentaba acerca de lo fantástico y especial que es introducirse al mundo de la lucha libre.
¿Pero por qué pasa esto?
Pues bien, visto desde un punto de vista científico la lucha libre mexicana es un fenómeno sociocultural de gran trascendencia y es por esta razón que le dedicamos tiempo para investigar todo lo relacionado con este rudo pero apasionante deporte.
Para muchos, las luchas, son tan sólo un desmadre, pero para muchos conocedores, es sabido que en las arenas de todo el país surgen personajes que cada semana combaten arriba de los cuadriláteros. Luchan entre rudos y técnicos, la denominada eterna lucha del bien contra el mal mencionada en culturas milenarias, es escenificada en los cuadriláteros, aunque cabe destacar que nuestra lucha es la única en el mundo donde el mal se enfrenta al mal, el bien al bien, o el bien se convierte en el mal y viceversa.

La lucha libre se rodea de situaciones reales y fantásticas, por lo cual, para la gente que no conoce este deporte, sólo se trata de un teatro o un circo, muchos creen que los luchadores profesionales únicamente le hacen a la mamada, piensan que los golpes, llaves y caídas son falsos, y que los combates son previamente arreglados. Sin embargo, para el conocedor de este deporte, lo anterior carece de importancia, la lucha libre es un deporte de interpretación donde lo que se juzga es el desempeño de los atletas en la representación de sus personajes, ya que éste último punto es de gran importancia, ya que sin los personajes, la lucha libre mexicana tal vez no existiría.

Para conseguir esta labor de convencimiento, el luchador se entrena en el gimnasio, llevándose unas chingas enormes, (Y vaya que son chingas, yo lo sé muy bien). El objetivo de los extenuantes entrenamientos es soportar golpes que podrían causar alguna lesión a quien no tiene la preparación necesaria. La carrera de un luchador se forma a base de una estricta disciplina en el manejo de la lucha cuerpo a cuerpo, llaveo y contrallaveo, los lances, la elasticidad, las pesas y el manejo de su cuerpo para expresarse ante el público. Pero lo anterior no lo es todo, hace falta un elemento fundamental, con o sin máscara de por medio: Desarrollar un personaje.

El aficionado se emociona con las peligrosas evoluciones, grita, se angustia, ovaciona o manda al demonio al luchador que no le cae bien o que no lo satisface con sus evoluciones, sin olvidar que el espectador también gusta y disfruta de una buena exhibición de lucha clásica, también llamada a ras de lona, de esta manera el deporte espectáculo ha permanecido vigente hasta la actualidad, pero también ha evolucionado, y cosechado una gran cantidad de adeptos no solo en México sino en todo el mundo.

Pero vale la pena mencionar, que además del gimnasio y la preparación; el luchador se construye con un aspecto carnavalesco y simbólico que adhiere un halo mágico y fantástico a la lucha libre mexicana en particular. Todo esto se manifiesta en las máscaras, en las vestimentas, en el porte, los gestos y el misterio de un luchador que interpreta a un personaje mítico. Ellos, los luchadores, se convierten en los héroes del público que asiste a las arenas y que es testigo de cómo se van desarrollando estas trayectorias, donde un muchacho del gimnasio se vuelve el ídolo de la multitud.

La lucha libre mexicana es entonces un fenómeno que se desarrolla como práctica social donde afloran muchas ideas, valores y sentimientos con los que mucha gente resulta impactada tras asistir a las funciones de lucha libre.

Muchas veces la lucha se centra en la construcción del personaje para presentarse en los encordados, así que el ser luchador no sólo consiste en entrenar, prepararse, aprobar el examen para obtener una licencia y subirse a un ring a madrearse al contrincante, es más que eso, el luchador surge gracias a que el aficionado que acude a las arenas de lucha cree en lo que está viendo y cree en los personajes.

Entonces, la lucha libre es real, en sus entrenamientos, en la preparación que exige, en el saber aplicar llaves y zafarse de ellas, es verdadera en los lances suicidas y espectaculares, en los combates, golpes, caídas, odios, rivalidades, en la competencia deportiva, en las luchas de apuestas y la vez es fantasía, porque se desarrolla en un entorno diferente y lejano a nuestras civilizaciones, entrar a una arena de lucha es cómo llegar a “Oz”, a “Nunca Jamás” o a “La Tierra Media”. Es transportarse a ese mundo utópico donde el luchador debe de tener una doble personalidad y hasta tener una excelente capacidad histriónica para representar de manera fidedigna su personaje, transformarse en otro ser, en un ente mitológico, fuerte y poderoso capaz de derrotar a sus oponentes y a la vez agradar al publico, o en su defecto ganarse el odio y el abucheo del aficionado. Doble tarea para el luchador.

Éste ultimo aspecto es quizá el mas importante de todos para poder sobresalir cómo luchador. Ya que si se es un buen técnico, pulcro, llaveador, respetuosos de las reglas, es decir todo “un caballero de los encordados”, la gente lo reconocerá y le brindará los aplausos y lo convertirá en un consentido de la fanaticada.

Si vemos el otro lado de la moneda, hay que ser un buen rudo, salvaje, grosero, irreverente, montonero, hacer caso omiso a las reglas, meterse con el público, burlarse, hacer trampa y hasta quitarle su chela al wey de primera fila para bañar al rival, o sea, convertirse en “un hijo de la chingada” para que los conocedores los abucheen y le mienten la madre a cada rato.

Es decir, no importa el tamaño de la arena donde se lucha, ni si se es rudo o técnico, lo que verdaderamente importa es representar bien al personaje para que la gente aplauda o aborrezca al luchador, eso quiere decir que los que están arriba del encordado, realizan bien su trabajo, porque lo fundamental en este deporte es ser tomado en cuenta de alguna forma o de otra, ya sea siendo un héroe o un villano.

Porque si nadie vitorea o le echa porras o nadie manda al carajo a los luchadores, quiere decir que no llaman la atención, que no están representando de manera correcta a sus personajes, independientemente que tengan una preparación excelsa en el arte del llaveo y los lances suicidas.
Si esto sucede lo mejor es cambiar de esquina, tal vez hasta de personaje, pero lo ideal, sería cambiar de actitud y transformarse, fusionarse luchador y personaje para atraer las miradas, provocar los aplausos o el enojo del público conocedor.

En resumen, es por ello que afirmo que la lucha libre mexicana es realidad y fantasía al mismo tiempo. La preparación, el entrenamiento, los golpes, las llaves, las rivalidades, son totalmente verdaderas, al fin y al cabo es una competencia donde el objetivo es ser mejor que el otro y derrotarlo basándose en los conocimientos luchìsticos adquiridos durante los años de gimnasio.

La fantasía surge cuando uno acude a una arena y se transporta a un planeta distinto, las mascaras y cabelleras se hacen presentes, dioses, seres mitológicos, criaturas de ultratumba, entes celestiales, personajes históricos, animales y fuerzas de la naturaleza se enfrentan entre sí para ser el mejor y obtener la supremacía; he ahí el lado fantástico y único de la lucha libre mexicana.

Deseo les haya gustado mi columna de éste viernes, nos leemos la próxima semana en donde empezaré a platicarles cómo y cuando surge la lucha libre profesional en nuestro país.
Saludos y gracias.



miércoles, 6 de enero de 2016

El doblaje a la mexicana


A CONFESIÓN DE PARTES RELEVO DE PRUEBAS
EL DOBLAJE A LA MEXICANA

Por Roberto Carlos  Rivera Mata

En fechas recientes quienes contamos con televisión de paga hemos tenido que recurrir a desempolvar el manual del mando de la tv, para aprender a usar la función SAP  (Supplementary Audio Program o Second Audio Program) para escapar del doblaje a la mejicana, que técnicamente se escucha plano, como un pegote que para nada se escucha natural, y qué decir del la parte de interpretación, en donde si no se escucha sobre actuado lo es en sentido opuesto, se escuchan personajes leídos, planos, vacuos, pero la cosa no para allí, en un afán enfermizo en lo que respecta al lip-sync, hacen añicos al castellano asumiendo que todo cognado es una equivalencia.

la confesión

Los invito a dar un vistazo a ésta entrevista https://www.youtube.com/watch?v=14vHEvlA-l0 Y Como reza ese aforismo “a confesión relevo de pruebas” Castañeda en el minuto 8 con 32 “llevo 32 años engañando al publico y me siguen contratando” y según su propio dicho hace 32 voces y todas iguales, en otra parte el entrevistador evidencia a otro actor, el escorpión en el minuto tres el señor Garza tres personajes y un actor una misma voz.
Y es que para el mundo de la inmersión quienes tenemos el sentido del oído algo aguzado es una destrucción de los elementos diegéticos de la historia, ya que irremediablemente se hace una referencia mental al personaje reconocido.
Lo triste es que este fenómeno se ha apoderado de los videojuegos, lo cual empobrece la calidad original, pues la experiencia de juego y la inmersión se ven enrarecidas por estas deficiencias en la interpretación, la repetición de elencos, además lo que redunda en una burda tropicalización de las producciones, y no hay que olvidar la pauperización del lenguaje, basta comparar el subtitulado de GTA IV contra GTA V, en el primero subtitulado al castellano te invita a conocer la riqueza de nuestra lengua, mientras que el hecho en GTA V, nos muestra una pauperización a la mejicana, en dónde solo faltó leer un “chale” o un “no manches”. Que si bien pueden pasar por ser parte de una jerga de delincuentes y malvivientes, como lo es la temática de la saga, como mejicano me siento apenado de que esa sea la contribución de mi sociedad al mundo de los videojuegos.
Me despido pues tengo primitos que torturar despertándolos de su siesta vespertina con la pregunta ¿No vas a ver qué te trajeron los Reyes? Y ver el poema de sus caras cuando vean que no es el día.


Agur. 

lunes, 4 de enero de 2016

¿Por qué las cosas son como son?



Por. José Ángel Garfias Frías

Cuantas veces pasa que la realidad no es lo que esperábamos, no se, a veces resulta un tanto decepcionante, más aún cuando teníamos otros planes para la vida, a lo mejor participando en algún concurso en que perdimos a pesar de haberle echado todas las ganas, o echando la memoria hacia atrás cuando éramos pequeños y pensábamos en lo que nos íbamos a dedicar de grandes, lo cual no se parece en nada a lo que hacemos hoy; o por que no, típico, no estamos con la persona amada, quien sabe por qué ocurrencias del destino y quieres cambiar el presente. Aparece el tan soñado e imposible “Si hubiera”.

La mente nos hace echar a volar la imaginación y como seres humanos existe en nuestro raciocinio la capacidad de tener un pensamiento simbólico y ser conscientes de muchas cosas que sólo pueden ser posibles gracias al poder de la evolución en nuestra mente. Somos capaces entonces de construir mundos posibles e imaginarnos lo que podría haber sido o de lo que podría ser si algo hubiera hecho cambiar nuestro destino para colocarnos en otro lugar. A veces se cae en el encanto seductor de pensar que la vida es otra y no hemos perdido algo, o bien pudimos haber mejorado la forma de hacer las cosas para tener un mejor presente. El hubiera otra vez.

Las posibilidades del universo son infinitas, pero la realidad es a veces muy dura, puesto que nuestro universo se rige bajo el concepto de “La flecha del tiempo”, acuñado por el científico Arthur Edington a principios del siglo pasado; dicho concepto nos habla de la irreversibilidad del tiempo , un fenómeno que ha atraído a los físicos, pues a grandes rasgos si la materia y el espacio son relativos, el tiempo no tendría por qué no serlo. Pero no hay un mecanismo conocido aún para echar el tiempo atrás, adelantarlo, hacerlo mas ancho o en general para hacer otra cosa con él, mas allá que verlo pasar en forma lineal. Pasado, presente y futuro; no hay más. La flecha del tiempo sólo corre en una irrefrenable dirección.

Y bueno, ahora que te quieras lamentar de algo piensa en la flecha del tiempo, y recuerda que hay cosas que no se pueden cambiar, que lo que ya sucedió lo hizo, y no hay razón para pensar que las cosas podían ser de otra manera. No obstante en la ficción, es posible hacer con el tiempo lo que sea, y extrapolar con la imaginación las posibilidades de viajes temporales, multiversos o estirar, adelantar o retroceder el tiempo a voluntad.

Mencionemos algunas categorías clásicas de la ficción acomodadas en tres categorías: viajes en el tiempo, multiversos o dominio del tiempo.

En la primer categoría, la del viaje en el tiempo, la habilidad puede venir de muchas formas, ya sea de una máquina del tiempo, y la que más nos gusta tiene forma de DeLorean, o una que tiene mas restricciones como en Terminator donde sólo es posible viajar desnudos y con mucho trabajo. Y la a veces recurrente, viaje de la conciencia en el tiempo para arreglar algún asunto pasado. Los viajes temporales vistos de esa forma dan la posibilidad de cambiar las circunstancias de la vida. Simplemente cambiar un hecho pequeño en el pasado, trae como consecuencias, a veces desastrozas, el futuro apocalíptico de Biff, o bien, el presente de Marty Mcfly donde su padre al golpear a Biff dejó de ser el perdedor de siempre con una chica linda. Y la vida es un poco mejor.

El multiverso es una historia más romántica; en ella se da cabida a multiples posibilidades, y por cierto, últimamente se ha explotado en trabajos como el Spiderverse, que dicho se a de paso, no estaba tan bien realizado como la versión que se contó en la serie animada de la década de los noventa. Ahí si varios Spidermans se unían para enfrentar al destino. El multiverso nos ofrece ver la realidad bajo diferentes ojos; mismas tierras, pero con sutiles cambios. En esa realidad alterna del Spiderverse, en uno de esos multiples universos Peter Parker muere y Gwen Stacy se convierte en Spider Woman. Una buena premisa, pero en relaidad no se desarrolló muy bien que digamos, aunque estaba interesante. Con una mejor suerte se contó la historia de lo que hubiera pasado con Bruce Wayne si no hubieran matado a sus padres; y Batman nunca hubiera existido. La vida sería color de rosa, pero no tendríamos al hombre muerciélago.

Y el caso del control temporal, todos desearíamos tener la habitación del tiempo de Dragon Ball para extender el tiempo que se va como agua. Entrenar, leer, en fin hacer un monton de cosas en estos días en que el tiempo ya no alcanza para nada. Un caso más sabroso de manejo del tiempo es el que se da en en los videojuegos de Prince of Persia donde se puede echar el tiempo atrás para corregir los errores, en este caso, por caer en una trampa llena de picos o haber quedado atrapado en fierros retorcidos gracias a las arenas del tiempo. Ya hubieras querido esas arenas del tiempo cada vez que tu chica se enoja y tratas de adivinar por qué esta enojada, así si cajeteteas la respuesta puedes echar el tiempo atrás e intentar una respuesta otra vez, aunque quizá nunca darías con la respuesta correcta, y no sabrías como arreglar el asunto.


Y ese es el atractivo de la imaginación con los viajes temporales. Mas adelante me gustaría abordar casos concretos de obras que han hecho este manejo temporal, pero hoy, la única moraleja que se puede aprender en nuestra realidad es sobre la linealidad, hay que imaginar ese tiempo futuro que aún no ha cruzado por esa barrera del presente y tratar de luchar para conseguir lo que nos propongamos, pues no se alcanza, se construye.  

viernes, 1 de enero de 2016

Lucha Libre Mexicana…. La mejor del mundo!!!


Por: Alberto Alejandro Meza

Saludos “Finisterrícolas”, es un placer estar aquí y ahora, iniciando un nuevo año escribiendo algo acerca de unas de nuestras líneas de investigación que manejamos en “La Finisterra”…
La Lucha Libre Mexicana.
“El deporte espectáculo”, “el arte del Pancracio”, “el deporte del costalazo”, en fin, son tan solo algunos de los nombres con los que nos referimos a “las luchas”.
El simple hecho de acudir a una arena de lucha libre es transportarse a un mundo fantástico, donde todo el ambiente y los personajes que son participes de éste, se vuelven un elemento fundamental para el desarrollo de ese mágico ritual llamado “Lucha libre”.
Desde el momento que el aficionado se acerca a las inmediaciones de una arena y ve el montón de gente caminando y curioseando, observa las mascaras, camisetas, figuras, cachuchas y gran variedad de artículos a la venta, se da cuenta que empieza a entrar en otra dimensión; adquiere un boleto y no puede faltar una revisada junto con una buena manoseada, quesque para verificar que no estés armado o introduzcas bebidas alcohólicas, el aficionado ya esta impaciente por ocupar su asiento. Al estar instalado, puedes ver y escuchar a los vendedores de tortas, chelas, refrescos, mascaras y todo tipo de botanas para alimentarse no muy sanamente mientras observas el desempeño de los modernos gladiadores. ¿y a quien demonios le importa si la alimentación es sana o no?
¡Estamos en las Luchas! Eso es lo que verdaderamente importa.
Por fin, empieza la música y las buenísimas edecanes que engalanan el evento bailando cadenciosamente; ¡Total! Un taco de ojo no le hace daño a nadie. La voz del anunciador nos indica que alguien esta a punto de aparecer por el pasillo y su descripción del luchador en turno mas bien parece la de un Dios, la de un ser superior que viene dispuesto a todo con tal de derrotar a su adversario, pero sobre todo lo que más desea es agradar al publico asistente, ya que sin publico no habría lucha libre.

La lucha libre mexicana como tal y el encuentro entre rudos y técnicos, no es otra cosa más que la fiel representación de la eterna lucha entre el bien y el mal, presente en todas las culturas milenarias de la humanidad.
Esta escenificación de buenos y malos, la cual siempre ha estado presente en diferentes disciplinas, relatos, medios y soportes, se sigue dando hasta hoy, donde los aficionados que acuden a las arenas van dispuestos a pasar un buen rato, a divertirse y a olvidarse durante algunas horas de las presiones cotidianas y de los chingaos problemas. Quien acude a las luchas, bien sabe que es un deporte donde se toma partido, decantándose por el técnico o por el rudo. Cuando los luchadores aparecen en escena, tanto los hombres y mujeres que están en la lona, como los que están en las gradas, sufren una transformación por el combate, los gritos de apoyo o descalificación se dan de acuerdo a lo que pasa en el ring.
Los técnicos, como se denomina a los luchadores que se desempeñan de acuerdo a las reglas, así como con una pulida elegancia en la aplicación de castigos y movimientos, son considerados los bienhechores, desde su imagen deben ser limpios, y su personalidad, seria y respetuosa, los avala. Contrariamente a los rudos, que se les identifica por sus artimañas utilizadas para vencer al rival haciendo caso omiso de las reglas, de accionar más grotesco y salvaje, de personalidad agresiva y grosera, pero no por ello sin carecer de técnica o del conocimiento del llaveo. Aunque sus nombres, equipos y personalidad denotan su carácter de rufianes.
Los limpios son los que reciben, en la mayoría de las ocasiones los aplausos y las ovaciones por sus perfectas ejecuciones. Los rudos son los odiados, los repudiados y abucheados, son los que se llevan las mentadas de madre, pero esta reacción del público hacia ellos es como un triunfo, ya que un buen rudo es el que se da a odiar y el que hace rabiar al espectador; y no en pocas ocasiones es ovacionado por sus canalladas.
La gente identifica a primera vista sobre el ring al rudo y al técnico. El rudo ignora los protocolos y hasta las mismas reglas, ataca al enemigo en turno y se dejan llevar por sus impulsos, mientras que el científico debe asumir el rol de la justicia, de lo bueno y de la rectitud arriba del encordado a pesar del abuso.

Cabe destacar que nuestra lucha libre posee un par de elementos muy propios y característicos, y que rudos y técnicos utilizan por igual y que con el paso del tiempo se han transformado en símbolos de poderío y supremacía: La mascara y la cabellera.
Son elementos de tal trascendencia, que se apuestan cuando una rivalidad ha llegado al límite. Ya sea una lucha máscara contra máscara, cabellera contra cabellera o máscara contra cabellera, resulta mas emocionante y mórbida que una encuentro normal sin nada de por medio o incluso más interesante que una lucha por un campeonato.

Poco a poco iremos adentrándonos en este mágico mundo, explicando como es que la lucha libre llega a nuestro país hace varias décadas y como es que se vuelve tan nuestra, seguiremos su desarrollo, que ya es parte de la historia de México, conoceremos a muchos de sus máximos exponentes y también conoceremos el porque surgen y se le da tanto valor a la mascara en la lucha mexicana.

Me despido por ahora, feliz de compartir éste espacio con ustedes e iniciando un nuevo año, y a la vez con sentimientos encontrados, ya que hace apenas unos días, el 16 de diciembre de 2015 falleció uno de las figuras mas grandes que ha dado la lucha libre mexicana: Lizmark “El Geniecillo Azul” a los 66 años de edad. Una gran perdida para la familia luchìstica, pero su legado perdurara; Descanse en paz.

Por ultimo y hablando de las luchas “máscara contra máscara” comparto la reseña de una de las màs significativas que se han dado hasta nuestros días. Espero que sea de su agrado.
7 de noviembre de 1952
“Santo vs Black Shadow”

Hasta la próxima,
¡Feliz año nuevo 2016!
y…
¡¡¡¡Arriba los rudooos!!!




THE BLACK SHADOW PERDIÓ SU INCÓGNITA”

Tomado de: Meráz, Leopoldo. Luna Cornea. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Número 27. 2004. Fragmentos de la nota periodística aparecida en la revista Clinch, num. 35, 15 de noviembre de 1952, pags. 29-32.


Black Shadow había perdido ya la lucha y el propio Santo quería quitarle la máscara. Blue Demon interviene. Hay un mare mágnum.
La lucha del viernes pasado en la arena Coliseo registró entrada récord en los anales, pero para el Santo sólo fue “una lucha más” y para The Black Shadow el derrumbe de la incógnita. El morbo del juego de máscaras que dos tipos han hechos célebres –clásico Juan Pérez en la vida real- congregó a una clientela sedienta de fuertes emociones, esperando ver algo insólito y el vaticinio general se cumplió.
El Santo fue un demonio en el final. No hubo nada raro. El Santo varias veces había expuesto la máscara de plata y la había conservado porque es coloso en estos choques, y aunque en esta vez The Black Shadow estuvo a la altura del titán, sus esfuerzos se estrellaron ante el hombre de más experiencia.

¿Fue esta lucha histórica?
Desde el punto de vista del gran número de espectadores, pasa la batalla como una de las más interesantes. En la Coliseo se apretujaron más de doce mil almas –como sardinas en lata- y en los aparatos de televisión el número fue fantástico. Por lo demás, la contienda sólo tuvo de notable la tercera caída que fue muy reñida.
Cuando las tres palmadas del réferi decretaron la derrota de The Black Shadow, el Santo emergió poderoso en un clima de interés que reinaba en la Coliseo por ver sin capucha a Shadow.
El Santo tuvo hasta la gitanería de querer ser quién le desamarrara el manto, pero Blue Demon “repelió” el ataque. Insistió el Santo y The Black Shadow golpeó al enemigo y lo hecho fuera del ring. Después con una elegancia de ceremonia la máscara cayó y la cara presentó un aspecto joven, abundante cabellera negra, espesas cejas, facciones toscas y mirada profunda. Es de León, Guanajuato, y su nombre es: Alejandro Cruz (¡Qué descubrimiento!).
The Black Shadow fue el primero que hizo su aparición en el ring. Lució la bata negra con destellos de color solferino y la interrogación que lucía en la espalda parecía la tragedia. Le acompañaba en calidad de second su hermano The Blue Demon. Después hizo su entrada El Santo, todo de plata “envolviendo con su personalidad el ambiente” ayudado por Dick Medrano.
El combate empezó limpio, pero después se volvió explosivo. El Santo al final le ganó el acto tirándole fuera del ring, azotándole contra los soportes de las cuerdas y le recibía con topes. El castigo fue intenso. El árbitro Urdí Blancarte acabó contándole los tres segundos.
Blue Demon desesperado en el intermedio, dio vida a su hermano y aunque para la segunda caída el Santo dominó en un principio, “el gladiador de chicle” respondió con golpes y le colocó un tirabuzón que aguantó el Santo estoicamente. Siguió la pelea con dominio alterno, hubo cambios de golpes, pero The Black Shadow se veía más entero, con más elasticidad, y en cambio, el Santo acusaba los efectos del tirabuzón. Le dio unos topes el Santo en un momento, pero Black lo levantó en un azotón de órdago. Intentó el Santo ligar un rally y al correr éste en busca de su enemigo The Black Shadow se tendió e hizo irrupción majestuosamente; ¡El tope de propulsión!, dejando tendido al Santo “frío como muerto”.

El drama necesariamente tenía que ser en tres caídas.
La tercera caída fue la mejor. Se luchó denodadamente y las llaves fueron de muerte. Resistieron tanto que parecía que el cuerpo estaba envuelto en traje de granito de cada uno de los contendientes. Un cangrejo parecía dejar sin espina dorsal a el Santo, y The Black Shadow insistía fuertemente. El Santo aplicó la llave que inventó Gori Guerrero “a caballo”, pero que Black quebró para dar margen a una angustiosa competencia.
El mismo Black después se refugió en las cuerdas ante el cangrejo del Santo, y hubo topes y golpes, una salida del ring de Shadow al fallar el tope de propulsión, que volvió hasta la cuenta de dieciocho y dictaminó su derrota. El Santo vio la oportunidad y propinó golpes a granel, luego unas tijeras voladoras de antología y una “rana” de lo más perfecta y espectacular.
Urdí Blancarte contó los tres segundos. Y el Santo conservó su misterio denso de más de diez años, mientras The Black Shadow corría el velo desdoblando su personalidad para dar así nacimiento al gladiador Alejandro Cruz, de León, Guanajuato…
La velada fue completísima, y la gente salió hablando de quién es The Black Shadow, mientras el Santo continúa conservando su incógnita, “símbolo de misterio y admiración”.